jueves, 2 de abril de 2009

Siempre

Hay momentos en los que piensas que tu vida es una auténtica mierda, que absolutamente todo te sale mal y que no merece la pena ni levantarse de la cama. Piensas que todos están en tu contra y te cuesta un mundo sonreír. Hay días en los que intentas ser positiva, pero cuando comienzas a levantar la cabeza, una nueva losa cae sobre ti. Y crees que ya no puedes más.

Tal vez el resto del mundo piense que eres una exagerada y que no tienes razón alguna para estar triste. Tienen razón, hay muchas otras personas que lo están pasando peor que tú, hay muerte, miseria, agonía y tristeza alrededor nuestro y la mayoría de las veces no nos damos ni cuenta.

Que no te engañen, tienes todo el derecho del mundo a estar deprimida, a no querer reír ni soñar, a querer huir y dejarlo todo atrás. Nadie más comprenderá por lo que estás pasando, tal vez ni siquiera se lo lleguen nunca a imaginar. Y querrás estar sola y no dar explicaciones a nadie, al fin y al cabo es tu cabeza, son tus pensamientos y tus sentimientos los que necesitas poner en orden.

Pero espero que nunca se te olvide que aunque no llegue a comprender todo lo que pasa por tu mente, siempre estaré ahí. Si tu no sonríes porque no puedes o no quieres, yo no sé si sabré. Recuerda que tienes mucha gente a tu alrededor que te quiere, que piensa y se preocupa por ti todos los días. 

Siempre andamos buscando la felicidad y no sé si alguna vez la alcanzaremos...o tal vez sí y sean esos pequeños momentos en los que nos hemos reído a carcajada limpia, en la que hemos ganado una partida a las cartas, besado a la única persona en la que pensamos cuando escuchamos esa canción especial o cuando simplemente nuestros amigos se han parado a escucharnos justo en el momento en el que más lo necesitábamos.

Lo mejor que podemos hacer es secarnos las lágrimas, dar un beso o un abrazo a las personas que están a nuestro lado y pensar que ya es hora de quedarnos quietos, no perseguir más nuestra felicidad y simplemente disfrutar de esos momentos que nos hacen sentir especial.

Siempre estaré a tu lado, cuando estés bailando encima de una tarima, de una duna o cuando ya no puedas más y quieras romper a llorar. Siempre.


lunes, 30 de marzo de 2009

Esperando...


Dos meses después y vuelvo a actualizar...no es que no tuviera nada que contar, simplemente...no lo sé. El mundo ha seguido girando, la crisis evolucionando y yo sigo igual que en enero...sin trabajo y echando currículums por todos los lados.

A día de hoy estoy incluida, al menos eso creo, en el proceso de selección de una de las becas Citius para hacer prácticas durante un año en Renfe...de León. La semana pasada envié el currículum...ahora me toca esperar, una vez más. Pero sigo siendo realista y las posibilidades no son elevadas.

Para mí significaría cambiar por fin el rumbo de mi vida y lo más importante...sentirme de nuevo periodista. Esta es una nueva oportunidad para demostrar que valgo, que sólo necesito que alguien me de una oportunidad. Más allá de premios (que al fin y al cabo siguen siendo sólo un papel) lo que necesito ahora es esto, ya sea en León, en Elche o en el fin del mundo. Estaría dispuesta a cambiar el verde de mis palmeras por el de las montañas del norte.

Y ahora cerca del teléfono, esperando a que suene y que por fin sean buenas noticias. Pero sigo siendo realista...aunque también lleva lloviendo dos días seguidos en Elche y hoy el Vinalopó hasta parece un río de verdad. Mientras tanto seguiré esperando a que esta vez el destino juegue a mi favor.

jueves, 29 de enero de 2009

Una carrera, una profesión


¿Realmente hace falta la licenciatura de periodismo para crear buenos periodistas? Desde que decidí empezar a estudiar esta carrera siempre he sido testigo de este debate. No son pocos los que piensan que cualquiera puede ejercer esta profesión sin necesidad de pasar por la universidad. Si repasamos algunas de las redacciones de ciertos medios de comunicación podemos encontrar a periodistas, pero no licenciados. Entonces, ¿de qué sirve una carrera como ésta? Pues realmente sirve, y para mucho. 

Hoy en día se puede ejercer el periodismo de muchas maneras, la peor cara de esta profesión la podemos ver en ciertos programas de televisión donde, curiosamente, muchos de sus tertulianos no son periodistas, sino "famosillos". Sin embargo, también podemos encontrar otros programas de la misma temática, pero realizados con gusto y sin molestar a nadie.

Para ser periodista no hace falta solamente escribir bien, hay que ir más allá y saber unas reglas básicas que parece que muchos ya han olvidado...la ética y la deontología. Está claro que muchas de las nociones del periodismo se pueden aprender con la práctica (cómo escribir una noticia, un reportaje, etc) pero siempre he creído que en la facultad se aprende algo más.

Si nos ponemos así, muchas de las carreras no tendrían sentido...¿para qué sirve que alguien estudie filosofía o historia? pues simplemente para formar a buenos profesionales. 

Aquellos que piensan que este tipo de carreras son menos importantes que otras como medicina, ingeniería o arquitectura están equivocados. No se puede ir menospreciando a los profesionales de esta manera, sin los periodistas nunca sabríamos qué ocurre a nuestro alrededor y ¿quién podría vivir en la ignorancia?

sábado, 10 de enero de 2009

Así no hay manera

¿He elegido el peor momento para acabar la carrera? A simple vista parece que sí. Esta maldita crisis llena los medios de comunicación cada día, y al mismo tiempo los vacía, eso sí de periodistas. Despidos aquí o allá y el último ADN.es que simplemente cierra, dando igual sus 1.300.000 usuarios únicos. La causa, solo unos pocos lo saben, aunque aquí hay un buen análisis. Mientras tanto, unos pocos estamos apoyando desde facebook.

Despiden y luego exigen que la calidad informativa siga siendo la misma. Por cuatro duros te contrato, o no,  y me escribes para la edición impresa, la digital y al mismo tiempo te llevas la grabadora, me sacas unos cortes, y te editas un video bonito y barato. Eso es ser periodista multiusos y lo demás tontería.

Y yo ¿qué hago ahora? Harta de escuchar siempre la misma pregunta "y que ¿has encontrado ya algo de los tuyo?", no sé si irme bien lejos o seguir sonriendo mientras contesto que "no...". He pedido becas aquí y allá y está es la última, el lunes la respuesta, pero como yo habrá mil más.

Y mientras tanto aquí sigo, intentado ahorrar algo de dinero para poder ir haciendo visitas pendientes por España y por Europa, pero mientras siga viendo solo los billetes azules que mi padre me da todas las semanas, como mucho podré visitar Arenales City...

Así no hay manera.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Navidad como antes


Cuando eres un niño no hay mejor época del año que esta. Tus ojos se te iluminan y no puedes parar de sonreír al pensar que pronto vendrán los Reyes Magos cargados de regalos, mientras que Papá Noel te traerá aunque sea un detalle porque él sólo es uno y no puede traer muchas cosas, pero te da igual porque es Navidad.

Te emocionas al pensar que toda la familia se va a reunir, que vas a poder jugar con tus primos toda la noche, beber Coca-cola y comer langostinos. Pandereta en mano, hincharás los pulmones y cantarás como nadie esos villancicos que tan bien te han enseñado en el cole. El día 25 estrenarás ropa nueva y harás la pelota a tus abuelos y tíos para que te "estrenen" y así poder tener algo de dinero en tu hucha. Mientras que en Nochevieja harás esfuerzos, primero por no quedarte durmiendo antes de las doce y después por no reírte durante las doce campanadas.

Después se acabarán las vacaciones e irás a comparar regalos con tus amigos, puede ser que te de envidia que alguno de ellos haya conseguido más que tú pero te da igual porque acaba de pasar la Navidad y no hay nadie más feliz que tú.

Con 23 años es difícil volver a sentirme así pero lo voy a intentar porque me sigue emocionando el pensar que somos 23 para cenar, que mañana voy a estrenar un vestido y que algo de dinero caerá. En Nochevieja seguiré pelándome las uvas para no atragantarme demasiado y el día de Reyes seguiré dejando mis zapatos en la puerta de mi habitación para que sus majestades me dejen mi regalo, aunque no sean juguetes.

No hay mejor época para un niño, ni para ti.

FELIZ NAVIDAD

martes, 25 de noviembre de 2008

Ni una más



Levántate, mira al frente y sonríe. Demuéstrale que eres valiente, que no te va a callar, ni siquiera con esos golpes que la última vez destrozaron tus costillas. Él es el cobarde, el débil, el mentiroso, el ignorante, él es la basura, tú no. Tu vida no empieza y acaba en él. Estás a tiempo de dejarle, salir corriendo y empezar a vivir de nuevo. Porque tu vida no tiene por qué ser oscuridad. 

Él te dirá de nuevo que te quiere, que le perdones, que no lo volverá a hacer, pero sabes que no es verdad, el sufrimiento y el dolor no son amor. Que te quede claro que no eres propiedad de nadie. Existe una vida mejor más allá de sus abrazos y sus mentiras, de sus besos y sus golpes. Existe una vida donde tú puedes ser feliz y vivir por primera vez sin miedo.

Porque no merece la pena aguantar más, demuéstrale que sin él también puedes vivir. Sólo levántate, mira al frente y sonríe.



martes, 18 de noviembre de 2008

La TV y la felicidad

"No estés tanto tiempo delante de la televisión que es malo"´, ¿cuántas veces nos habrán dicho esta frase nuestras madres? y ¿cuántas veces le habremos contestado eso de "pero si la acabo de enchufar" mientras miramos embobados la llamada caja tonta sin apenas pestañear? Pues bien, según un estudio publicado por la compañía Springer Science + Business Media, la televisión es "el opio y el refugio de las personas infelices".

Según el citado informe, las personas infelices consumen un 30% más de televisión que las que tienen todos los días una sonrisa en la cara. Además, ésta tiene un efecto muy parecido al de las drogas ya que produce "breves momentos de placer", y al mismo tiempo, influye negativamente en las personas "con pocas habilidades sociales".

Lo confieso, me encanta la televisión, ¿seré infeliz? Me parece que es una buena manera de relajarse y evadirse de la realidad, aunque sea por unas horas. También es cierto que yo consumo más Internet-Televisión ya que aquí puedo elegir qué quiero ver y cuándo y no tengo por qué soportar las entrevistas a presidiarios. Como soy yo quién decido, también elijo cuando apagarla y salir a relacionarme socialmente.

Pero también es cierto que para muchas personas la televisión, y ahora también Internet y los videojuegos, se convierte en el centro de sus vidas. Se autoaislan seguramente porque están hartos de que el mundo no pare de darles patadas y prefieren relacionarse con esos personajes de ficción a los que tanto se parecen o a los que admiran.

Como todo en esta vida, la clave está en el equilibrio. No creo que sea malo ver la televisión ni saberse de memoria los diálogos de una serie de televisión (no es nuestra culpa que Antena 3 hay puesto el mismo capítulo de los Simpsons 20 veces, aunque sí que lo es que lo hayamos visto 19 de ellas). Pero de vez en cuando es bueno salir al mundo exterior y ver que la realidad, muchas veces supera a la ficción.